
Esta semana ocurrió para algunos lo que muchos esperan, el pago del ansiado AGUINALDO
El domingo en la tarde intentamos ir al Real Cariari a ver una película, y digo intentamos porque fué imposible, el ímpetu "comprístico" de los ticos aún en tiempos de recato no tuvo límites, carros gente, bolsas y chiquitos de la mano, están a la orden del día en estos fines de semana en cuanta ciudad "Mall", centro comercial o pueblo nos encontremos.
La locura por comprar y comprar es insuperable en estas fechas, parece que se han dejado de lado las preocupaciones por la falta de empleo o por el no incremento en los salarios, se dejaron de lado los aumentos en el combustible y el peaje nuevo a Santa Ana... lo que importa es comprar.
Tradición, apariencia, necesidad o simple gusto, obliga al tico a gastar el salario extra en estos días... pata e chancho, la cena navideña, la tamaleada, el pantalón pal' ahijado, la blusa pa' la sobrina que nunca se visita, interminables amigos secretos, tomatingas y fiestas de fin de año, el paseito anual a la playita etc, sin que la preocupación de la "cuesta de enero" nos ataque... la fiesta y el aire navideño nos inhibe de preocupaciones.
Lejos están las declaraciones de los ticos preocupados por la situación, en el imperdible reportaje anual de las casas de empeño, que nos aclaran año con año que este impulso consumista de diciembre es el peor manejado del año, cientos de "dividis", teles o mejor dicho pantallas, joyas y demás van a parar a las estanterías de estos negocios que en enero hacen su agosto!
Que significa esto para mi, mientras hay familias a las que les falta de todo, que no tienen un hogar, o que no tienen trabajo para mantenerse o a los suyos.... simplemente que hay dos Cosat Ricas, que cada vez se separan más una de la otra y lo peor de todo es que nos interesa
cada vez menos.
Solidaridad, es un término que se terminó hace rato ya en tiquicia, da verdadera pena ver gente desesperada comprando la porquería que esté de moda únicamente por estar a la moda, sin importar que no sea ni bueno ni se vea bien, basta de que el consumismo nos consuma nuestra identidad y valores.
Saludos